Ramos Allup exige a María Corina en negociación: exclusiones dividen la oposición
Exclusiones fracturan una negociación clave con el chavismo
Henry Ramos Allup no oculta su rechazo: sin María Corina Machado, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) no participará en el proceso de negociación con el régimen. Insiste en que toda la oposición debe estar en la mesa, algo que hasta ahora no ocurre.
¿Qué pasó?
La delegación opositora para hablar de nuevas instituciones electorales y judiciales quedó configurada sin la representación completa. Dinorah Figuera figura al frente, pero varios partidos importantes, como Acción Democrática, desconocen la validez del grupo actual.
Ramos Allup es claro: “María Corina debe estar presente, aunque no físicamente, porque es un actor fundamental que no van a poder borrar ni silenciar”.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La división interna erosiona la fuerza real de la oposición. Mientras la Asamblea Nacional 2015 y figuras como Marco Rubio impulsan un reinicio en la agenda política, la falta de unidad descarta una negociación efectiva. Ramos Allup alerta que no aceptarán un papel pasivo en conversaciones dominadas por el chavismo.
¿Qué se viene?
- Una oposición fragmentada debilita la presión sobre el régimen.
- Negociaciones sin consenso interno tienden a legitimar al chavismo sin concesiones reales.
- La exigencia de elecciones competitivas y transparentes queda condicionada a la unidad que hoy no existe.
Este escenario plantea un dilema: negociar para legitimar procesos controlados o mantener la presión desde una oposición unida. Pero para ello, la oposición debe resolver sus diferencias y contar con representación plena. Caso contrario, lo que viene puede ser solo una fachada política sin cambios reales.