¿Quién destruye el ciclismo Élite? El daño invisible de las “carreras pote”
El ciclismo nacional en jaque
Las “carreras pote”, eventos cortos pagados por inscripción, están desangrando la categoría Élite del ciclismo. Luciano Rojas, dirigente deportivo y voz autorizada, alerta sobre un problema que nadie quiere enfrentar.
¿Qué pasa realmente?
Estos eventos duran horas y pagan premios a los primeros en cruzar la meta, con montos directos que crecen según el número de inscritos. Un dinero rápido y seguro que eclipsa la participación en competencias federadas, mucho más largas y exigentes.
Rojas confirma que en eventos oficiales como el Tour Andina y la Vuelta al Táchira la participación se desplomó a menos de la mitad. Equipos federados importantes ni siquiera aparecieron, prefiriendo esas pruebas rápidas y lucrativas.
¿Por qué importa esto?
Las “carreras pote” rompen el equilibrio del ciclismo organizado. No cuentan con seguridad, ni logística, ni las garantías mínimas que exigen federaciones. A la vez, cada evento oficial debe asumir costos mayores, desde impuestos hasta protección para corredores.
La consecuencia: pierden calidad y prestigio las pruebas que forman a los futuros campeones. Rojas advierte que esta competencia directa erosiona la estructura y podría causar un daño irreversible a la élite del deporte de pedal.
¿Qué sigue?
La dirigencia nacional, en especial la ATC y Feveciclismo bajo Gerardo Márquez, debe tomar control y poner límites claros a estas “carreras pote”. No es cuestión de eliminarlas, sino de regularlas para que no compitan con el ciclismo profesional.
Además, impulsar las categorías menores con eventos federados y bien organizados, garantizando recursos para apoyar a quienes realmente forman ciclistas élite, es la única vía para salvar el futuro del ciclismo nacional.
¿Estamos frente a un nuevo modelo que prioriza el dinero rápido sobre la formación deportiva? Hasta ahora, nadie quiere responder.