Puente en Ureña: ¿Por qué siguen los cierres que paralizan la frontera?

Cierre intermitente en el puente fronterizo: una nueva normalidad

Este miércoles 6 de mayo, el paso peatonal en el puente internacional Francisco de Paula Santander volvió a abrir a las 12:00 del mediodía tras más de tres horas cerrado por trabajos de recuperación. Pero no es un hecho aislado.

Un grupo numeroso esperaba bajo el sol abrasador, conscientes de que este operativo es solo por franjas: abre de 12:00 m a 3:00 p.m, luego cierra hasta las 6:00 p.m., vuelve a abrir de 6:00 p.m a 8:00 p.m., y cierra hasta la mañana siguiente.

Esto cambia el escenario fronterizo y económico

El puente que conecta Ureña con El Escobal es el segundo más usado en esta zona. Ahora, el flujo vehicular se redirige hacia el Atanasio Girardot, afectando tiempos y costos. Más allá del inconveniente logístico, estas interrupciones revientan la dinámica económica local y complican la seguridad fronteriza.

¿Qué sigue y qué nos ocultan?

Se habla de que entre viernes y sábado podrían habilitar un canal para vehículos livianos, condicionado a los avances en las reparaciones. Pero, ¿qué garantía hay de que estas medidas temporales no se conviertan en la nueva regla? La pregunta real es: ¿quién controla esta frontera y qué pasa con el impacto para quienes dependen de su operatividad?

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