Protestas masivas por cortes eléctricos en Cumaná y Valencia exponen crisis estructural
La noche del 4 de mayo, vecinos en Cumaná y Valencia salieron a las calles por interrupciones eléctricas que ya parecen permanentes.
En Cumaná, residentes de los apartamentos Hugo Chávez bloquearon la avenida Cancamure tras 32 horas sin luz. Corpoelec ignoró múltiples reportes y el calor afecta a bebés y pone en riesgo alimentos. La protesta siguió hasta obtener respuesta.
En Valencia, más de 100 familias de Bella Vista 1 están sin electricidad desde el 1 de mayo, por un transformador dañado y sin solución a la vista.
Una crisis que supera la anécdota: el sistema eléctrico colombiano está en ruinas
Venezuela tiene una capacidad instalada para 30,000 MW, pero sólo opera cerca de 12,000 MW. Esto significa apagones constantes, caída del comercio y una amenaza directa a la seguridad y la vida cotidiana.
Las fallas no obedecen a causas naturales. Son producto de más de una década sin inversiones, mantenimiento ni personal técnico calificado.
¿Qué viene? La recuperación es larga y costosa
El gobierno culpa del colapso al calor y al sol, y lanza planes temporales que no solucionan nada. Expertos calculan que arreglar la red costará hasta 40,000 millones de dólares y demorará 15 años.
Mientras tanto, ciudadanos siguen pagando el precio de un sistema eléctrico en ruinas, con apagones que ahora se vuelven la norma y con graves consecuencias para la economía, la seguridad y la estabilidad nacional.