Preparan a escuelas para sismos mientras ignoramos los riesgos reales
Simulacros y talleres: solo una parte del problema
Después del doble terremoto del 24 de junio, comunidades escolares en Guárico y Barquisimeto son entrenadas en simulacros y protocolos básicos de seguridad sísmica. Protección Civil lleva adelante talleres teórico-prácticos para enseñar maniobras como proteger cabeza, cómo evacuar y preparar un kit de emergencia familiar.
¿Esto cambia el juego en prevención?
La intención es clara: que los estudiantes y vecinos conozcan rutas de escape y sepan actuar frente a movimientos telúricos. Sin embargo, estas actividades se concentran solo en procedimientos inmediatos, sin abordar problemas estructurales ni inversiones en infraestructura segura, factores clave que muchos gobiernos siguen ignorando.
La gestión actual se centra en que niños y docentes repliquen información, pero la comunidad sigue vulnerable ante fallas geológicas reales sin una respuesta integral ni planes de seguridad a largo plazo.
Lo que viene: ¿simulacros o soluciones?
- El despliegue de estos talleres se extenderá a zonas rurales — un paso necesario, pero insuficiente si solo se limita a teoría y práctica sin mejora estructural.
- Sin políticas públicas robustas de prevención, la vulnerabilidad ante grandes sismos persiste, poniendo en riesgo vidas y economía.
- Es urgente cuestionar por qué los recursos no se destinan a reforzar edificaciones, sistemas de alerta y planes estratégicos nacionales.
Este tema divide opiniones, sobre todo porque la agenda política prioriza discursos antes que resultados concretos en seguridad y protección ciudadana. La realidad es sencilla: sin inversión real y compromiso institucional, la cultura sísmica será solo una frase vacía para la mayoría.