¿Por qué cargan a Miranda con 400 policías para una tradición folklórica?
Miles de policías para una festividad local: ¿es el gasto justificado?
El municipio Simón Bolívar, en Miranda, desplegó a 400 efectivos de seguridad para la Diablada de Yare 2026, junto a una logística que incluye hasta un sancocho comunitario para 2.500 personas. Todo esto para un evento cultural que atrae a 30.000 visitantes.
¿De verdad la seguridad y recursos públicos están alineados con necesidades reales?
Mientras se destinan decenas de millones en logística para la feria artesanal y el homenaje póstumo a la tercera capataz Juana Ginéz, la región sigue enfrentando desafíos en seguridad ciudadana fuera de las fechas ceremoniales.
La exhibición de reliquias históricas y la exhibición artística en honor a Juan Morgado tienen su mérito, pero la pregunta que queda es: ¿qué mensaje envía esta movilización masiva sobre las prioridades institucionales? ¿Invertimos en seguridad y cultura o solo en espectáculos que llaman la atención del turismo por unos días?
Un escenario que revela prioridades políticas
- El despliegue policial contrastado con la realidad cotidiana de inseguridad en Miranda.
- La concentración de recursos en actos simbólicos mientras sectores clave permanecen desatendidos.
- La creación de eventos multitudinarios con logística costosa que no garantizan soluciones estructurales.
Lo que viene no es solo la culminación de la fiesta con la misa central y la participación de cofradías vecinas. Es la urgencia de replantear cómo se asignan los recursos públicos y cuáles son las verdaderas prioridades para la seguridad y desarrollo económico de la región.