Plan comunal asume control de 22.500 hectáreas de maíz en Venezuela
El gobierno impulsa el Plan Agroalimentario Comunal 2026 con la entrega masiva de semillas, fertilizantes y silos a comunas en Guárico, Monagas y Yaracuy. La meta oficial: sembrar 22.500 hectáreas de maíz para alcanzar 79.000 kilogramos de producción a finales de año.
Lo que no están contando
Las comunas toman control absoluto de toda la cadena: siembra, cosecha, almacenamiento y distribución. El Estado compra lo cosechado para destinarlo a consumo animal y humano, pero traslada la gestión a estas unidades comunales, impulsadas por una agenda política que mezcla producción con control territorial.
Esto cambia el escenario productivo porque se rompe el modelo tradicional de propiedad y administración agrícola. La prioridad no solo es la producción, sino también la redistribución y control social en manos de sectores políticos vinculados al poder.
¿Qué podría venir después?
- Riesgos de tecnificación limitada y falta de incentivos privados que impacten la productividad.
- Dependencia creciente del financiamiento estatal a través del Banco de la Comuna, con potenciales problemas de eficiencia y corrupción.
- Mayor interferencia política en actividades económicas estratégicas, lo que podría afectar la seguridad alimentaria real.
- Desplazamiento de productores privados y ruptura de cadenas tradicionales, con consecuencias en precios y abastecimiento.
Este no es solo un plan de siembra. Es un experimento que redefine la agricultura nacional en función de intereses políticos y comunitarios, dejando de lado aspectos clave como productividad, competitividad y sostenibilidad. Mientras se promociona la «soberanía alimentaria», la pregunta es hasta qué punto se están sacrificando resultados reales y estables para la población.