Petro aterriza en Caracas: un giro inesperado en la frontera más caliente
Gustavo Petro llegó a Venezuela este viernes. Su objetivo: negociar seguridad con Delcy Rodríguez, en la primera visita presidencial desde el ataque militar estadounidense que sacudió a Maduro.
¿Por qué importa esta reunión? Porque la frontera se desborda.
Colombia y Venezuela comparten 2.219 km de frontera. Allí operan desde guerrillas del ELN, narcotraficantes hasta bandas de contrabando. En el foco está el Catatumbo, con la segunda mayor extensión de cultivos ilícitos en Colombia y epicentro de violencia.
Petro no vino solo. Trae una delegación militar y policial. La idea es retomar trabajos técnicos y mecanismos binacionales, tras el fallido encuentro en marzo en el puente «Tienditas».
El escenario cambia y la pregunta sigue: ¿Puede esta visita detener el caos fronterizo?
Rodríguez mantiene silencio sobre sus prioridades, mientras Petro apuesta a acuerdos que podrían mejorar –o complicar– la seguridad regional. El impacto será directo en la pelea contra el crimen organizado y la estabilidad institucional.
Lo que venga después dependerá de la capacidad de ambos gobiernos para controlar territorios que, hasta ahora, están fuera de control efectivo.