Petro frente a la prueba: presos colombianos en Venezuela no son prioridad oficial
Madres exigen a Petro intervenir por colombianos detenidos en Venezuela
Miriam Angarita vuelve a alzar la voz. Su hijo, junto a otros colombianos, lleva semanas detenido en Venezuela bajo condiciones desconocidas y sin respuestas claras del gobierno colombiano.
La madre denuncia que la Cancillería no ha aclarado la situación de los connacionales «secuestrados» en el centro penitenciario Rodeo I, donde impera la opacidad. Su angustia se refleja en cada protesta en la frontera, soportando dificultades físicas solo para pedir que les entreguen a sus hijos vivos.
Este reclamo cobra relevancia porque se acerca la reunión entre el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez en el estado Zulia, cita que debía ser en el puente Atanasio Girardot pero fue reprogramada por seguridad.
¿Un encuentro diplomático con los presos invisibles?
Mientras Petro y Rodríguez discuten temas bilaterales, familias esperan que la agenda incluya la liberación o al menos mejores condiciones para los colombianos detenidos, muchos sin cargos claros.
Si la reunión no aborda esta crisis humanitaria, el escenario bilateral se complicará más. La falta de acción política no solo desgasta instituciones, también pone en riesgo vidas que el Estado colombiano debe proteger primero.
Lo que viene
- Si Petro no logra avances, la presión social y mediática crecerá junto con la incertidumbre sobre otros colombianos en situaciones similares.
- Podría abrirse un foco de crisis fronteriza y de seguridad con impactos en la política migratoria y relaciones diplomáticas con Venezuela.
- Las familias no cederán; continuarán haciéndose visibles hasta forzar una respuesta concreta del Estado.
Esta no es solo una cuestión de encuentros oficiales o fotos diplomáticas. Es la prueba real de si el gobierno colombiano prioriza la seguridad y la legalidad para sus ciudadanos frente a una agenda política que a menudo olvida a los más vulnerables.