Parlamento vuelve a aplazar la ley clave para la minería en Venezuela
Este jueves, la Asamblea Nacional —controlada por el chavismo— decidió posponer nuevamente la segunda discusión de la ley de minas, uno de los proyectos más estratégicos para el país. La norma podría abrir la puerta a la inversión privada y extranjera, en medio del fuerte interés de Estados Unidos en el oro venezolano.
¿Por qué este retraso cambia el escenario?
El diputado Orlando Camacho, impulsor del proyecto, pidió diferir la discusión para «robustecer» la ley tal como lo solicitó la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Hasta ahora, solo han aprobado 55 de sus 130 artículos, y el debate continua estancado.
Entre los puntos más relevantes está el artículo 36 que reserva al Estado la minería de minerales radioactivos, y el 37 que otorga al Banco Central el derecho preferente para comprar el oro extraído, poniéndolo bajo control ministerial.
Además, se crea la Superintendencia Nacional de la Actividad Minera para supervisar y administrar regalías, y se reconoce la minería artesanal individual, entregando amplias competencias al Ministerio de Minas para promover inversión privada, nacional y extranjera.
¿Qué nos deja esta ley en el horizonte?
Si aprueban esta ley, reemplazaría la regulación vigente desde 1999. Viene en un contexto de nuevas oportunidades: tras la visita oficial de un alto funcionario estadounidense y la autorización del Departamento del Tesoro para que empresas de EEUU exploten y comercialicen oro venezolano, un sector antes bloqueado por sanciones.
Este movimiento tiene consecuencias directas para la economía y la soberanía. ¿Será un control estatal firme o la puerta a una concesión estratégica de los recursos más valiosos del país a actores y agendas externas? El aplazamiento vuelve a dejar esa respuesta en suspenso.