Otra marcha universitaria: ¿Quién paga el costo real del desfinanciamiento?
Universidades en riesgo: Ya no es solo un reclamo salarial
Este martes se realiza la cuarta marcha federal universitaria en Argentina, con movilizaciones en Córdoba, La Plata, Salta, Mendoza y más. La excusa: exigir al Gobierno de Javier Milei que cumpla la Ley de Financiamiento Universitario.
¿Qué está pasando realmente?
Las universidades públicas enfrentan una caída del 45,6% en sus transferencias presupuestarias desde la asunción de Milei en 2023. Esto no solo afecta los salarios docentes, que han perdido más del 50% de poder adquisitivo, sino que pone en riesgo el funcionamiento de toda la estructura académica y científica nacional.
La ley que no se aplica y el veto político
El Congreso aprobó una ley para reforzar fondos y recomponer salarios, pero Milei la vetó dos veces. Aunque el Parlamento rechazó el segundo veto, el Ejecutivo simplemente congeló la aplicación, llevando el caso a la Corte Suprema. ¿Quién pierde? Las universidades y, por ende, el futuro del país.
Lo que nadie dice: Más que protestas, es una crisis institucional
Las organizaciones que impulsan estas marchas intentan ocultar que esta situación tiene detrás una decisión política clara. No es solo un conflicto salarial o una insuficiencia presupuestaria pasajera: es un cambio estructural en la manera en que el Estado financia las universidades públicas.
¿Qué sigue?
Si esta tendencia continúa, se acentuarán las limitaciones académicas, la fuga de talento docente y la merma en producción científica vital. El debate público queda reducido a la protesta, mientras la agenda política detrás del desfinanciamiento redefine el rol y alcance de la educación pública en Argentina.