Orden de captura contra Evo Morales agita Bolivia y pone en jaque al sistema judicial
Bolivia en punto crítico: ordenan captura de Evo Morales
Un tribunal de Tarija dictó orden de captura y arraigo contra Evo Morales tras declararlo en rebeldía por no presentarse a una audiencia judicial.
El Ministerio Público acusa al expresidente por presunto delito de trata de personas, un caso que revive un escándalo de 2019 y desata un enfrentamiento judicial crucial.
Por qué esto cambia el escenario político
La medida llega en medio de protestas masivas en Bolivia, donde sindicatos y movimientos populares presionan con un paro nacional por reformas económicas y sociales.
El tribunal ignoró las apelaciones de la defensa que alegaban falta de notificación oficial, activando el arraigo que impide la salida de Morales del país.
Esta decisión enciende la tensión y profundiza la fractura política, ya que se interpreta como un uso selectivo o instrumental de la justicia para debilitar a opositores.
Lo que viene: ¿crisis de gobernabilidad o giro judicial?
Las protestas continuarán y podrían intensificarse, con sectores clave como los docentes en movilización, exigiendo soluciones y mejoras.
La estabilidad política y el respeto al debido proceso quedan en entredicho, mientras el país se debate entre la presión social y una administración judicial que redefine reglas del juego.