OPEP enfrenta crisis: aumento limitado en petróleo ante guerra EE.UU.–Irán
OPEP+ evalúa aumentar producción, pero el conflicto limita el impacto
Los 21 países de la alianza OPEP+, liderados por Arabia Saudí y Rusia, se reúnen para decidir si aumentan la producción de petróleo en medio de una crisis causada por la guerra que Estados Unidos e Israel han desatado contra Irán.
El cierre del estrecho de Ormuz, punto clave por donde circula un 20% del petróleo mundial, ha paralizado exportaciones desde el Golfo Pérsico. Esto ha dejado a la alianza con una reducción de casi 10 millones de barriles diarios, alrededor de una cuarta parte de lo que bombeaban antes del conflicto.
¿Por qué esta cita cambia el escenario energético?
Porque llega tras la salida inesperada de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, un país con capacidad para elevar su producción y que ahora busca romper las cuotas del cartel. Este movimiento erosiona el poder de la alianza justo cuando se enfrenta a un mercado global más restringido y precios que superan los 90 dólares por barril.
Aunque se espera un aumento modesto de 188.000 barriles diarios para julio, los expertos advierten que no bastará para compensar las interrupciones ni frenar la escalada de precios.
¿Qué se viene después?
- Más tensiones dentro de la OPEP que podrían fragmentar la alianza y debilitar su influencia global.
- Precios del petróleo persistiendo en niveles altos, afectando la economía mundial y generando incertidumbre en los mercados.
- Riesgos crecientes para la seguridad energética global ante el bloqueo del estrecho de Ormuz y el endurecimiento de sanciones.
Esta reunión revela la fragilidad de un sistema energético condicionado por intereses geopolíticos y por decisiones individuales dentro de la alianza, algo que no se ha reflejado en los discursos oficiales pero que impacta directamente en la economía global.