ONPE desmiente fraude: ni un extranjero empleado ni manipulación en elecciones Perú
Denuncias sin pruebas que tensan el proceso electoral en Perú
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) negó categóricamente que tenga empleados extranjeros en sus filas, desmintiendo a Rafael López Aliaga, candidato presidencial que acusó sin evidencia una supuesta manipulación con 200 venezolanos y cubanos.
Qué ocurrió
Tras revisar su planilla de 16.757 trabajadores, todas personas peruanas, la ONPE aclaró que no existe personal extranjero ni ninguna operación encaminada a alterar resultados electorales.
López Aliaga fue el único en lanzar la acusación. Afirmó públicamente que esos “especialistas en fraude” —según su versión vinculados al chavismo— estarían retrasando la digitalización de actas. Sin embargo, no presentó prueba alguna.
Por qué esto cambia el escenario
La polémica refleja una estrategia: mientras la ONPE enfrenta problemas logísticos reales —como el retraso para abrir 13 centros de votación en Lima— se busca generar un clima de sospecha infundada. Aprovechan las fallas operativas para sembrar dudas sobre la legitimidad del proceso.
Además, las amenazas y discursos agresivos de López Aliaga a autoridades muestran un intento de presionar fuera del marco legal. Su pedido de anular elecciones en la capital o convocar comicios complementarios fue declarado inviable por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Qué podría venir después
Con una diferencia mínima entre el segundo y tercer candidato y 4.500 actas impugnadas en revisión —casi el 5% del total— el foco debe estar en la legalidad y transparencia del escrutinio final.
Pero el riesgo real es que estas acusaciones sin fundamento sirvan para desestabilizar institucionalmente el proceso, generando inestabilidad política injustificada y erosionando la confianza ciudadana en las instituciones electorales.
¿Estamos frente a una campaña para desacreditar instituciones clave bajo pretextos fabricados? Eso es lo que no te cuentan.