Nuevo escándalo: Maradona murió horas antes y nadie actuó a tiempo
Maradona llevaba al menos dos horas muerto antes de la llegada de la ambulancia
Juan Carlos Pinto, médico que certificó la muerte del astro, declaró que cuando llegó al domicilio de Diego Armando Maradona observó signos claros de que el fallecimiento había ocurrido horas antes: «rigidez mandibular» y «livideces cadavéricas», manchas que solo aparecen tras dos horas de muertes.
Ante un llamado de «código rojo» a las 12:15 del mediodía el 25 de noviembre de 2020, Pinto arribó y constató que Maradona ya estaba sin vida. La evidencia indica que no había margen para reanimarlo.
Lo que cambia este dato
La demora en la atención revela más que un simple error clínico. El estado del cuerpo —obeso, edematizado y con hinchazón avanzada— lo demuestra: el cuadro fue progresivo y conocido desde hace tiempo, pero ignorado. Esto no fue accidente ni fuerza mayor.
La autopsia concluyó que Maradona murió por «edema agudo de pulmón secundario a insuficiencia cardíaca crónica reagudizada». Sin embargo, hubo múltiples señales previas que los responsables médicos decidieron desatender.
Alerta ignorada por una cadena de médicos y profesionales involucrados
- Gianinna Maradona, su hija, advirtió directamente al neurocirujano Leopoldo Luque sobre la hinchazón de su padre.
- Un mensaje del masajista enviado también a Luque alertaba: «Está muy hinchado Dieguito, los ojos hinchados como una teta».
- Otros profesionales imputados en el juicio están señalados por homicidio simple con dolo eventual, por su indiferencia ante el estado crítico del exfutbolista.
Lo que viene: un cambio urgente en la responsabilidad médica
Este caso revela un fallo institucional que va más allá de un seguimiento médico deficiente: es una advertencia sobre la falta de protocolos claros y consecuencias reales para quienes desatienden una emergencia vital.
Si no se modifican los estándares y la supervisión, episodios como este se repetirán, poniendo en riesgo la vida de cualquier paciente vulnerable bajo cuidados médicos.
¿Cuántas muertes más serán silenciadas bajo la misma indiferencia profesional y judicial?