Netanyahu vuelve a frenar su juicio por corrupción: la excusa es ‘seguridad’ pero algo más está ocurriendo
Netanyahu suspende otra vez su testimonio bajo el argumento de “seguridad”
Este lunes, Benjamin Netanyahu volvió a aplazar su comparecencia en el juicio por corrupción. Apenas una hora antes de iniciar, su abogado alegó preocupaciones de seguridad y forzó la suspensión.
El juicio debía reanudarse tras dos meses detenido por la guerra con Irán. Pero no se ha fijado nueva fecha. Y la ‘emergencia’ de seguridad no parece ser toda la explicación.
¿Por qué este aplazamiento cambia el tablero?
- Netanyahu busca ganar tiempo en un proceso judicial que podría ser definitorio para su futuro político.
- La excusa oficial oculta la presión que enfrenta en varios frentes, desde la Fiscalía hasta sus propios aliados internacionales.
- Solicitó un indulto presidencial que sigue sin respuesta, mientras la negociación con la Fiscalía parece estancada.
- Antes de la guerra, ya dilataba el juicio con justificaciones vinculadas a reuniones diplomáticas o la ofensiva militar.
Lo que viene: tensión creciente y posible impasse institucional
El primer ministro enfrenta tres causas judiciales, pero la más grave involucra sospechas de corrupción y manipulación mediática. El aplazamiento sostenido evidencia un desgaste judicial que puede trasladarse rápidamente a un conflicto político mayor.
¿Se acabó la paciencia de las instituciones? Si sigue evitando el proceso, la tensión entre legalidad y poder político se agravará. El juicio no puede quedar en espera indefinida y menos sustentado en criterios de seguridad que no se explican con transparencia.
La pregunta se impone: ¿Hasta cuándo podrá Netanyahu usar su posición para frenar la justicia?