Murió Lindsey Graham: se va un pilar clave del intervencionismo estadounidense
Se fue Lindsey Graham: un golpe duro para la política exterior de EE.UU.
Lindsey Graham, senador republicano y aliado clave de Donald Trump, murió a los 71 años tras una «enfermedad breve y repentina», anunció su oficina este domingo. Su partida abre un escenario complicado para un Senado que ya está al filo por las ausencias.
¿Por qué importa más de lo que la prensa dice?
Graham no era un senador cualquiera. Fue uno de los mayores defensores de intervenciones militares en el extranjero, respaldando desde la invasión de Irak hasta el apoyo incondicional a Ucrania contra Rusia. También era un firme aliado de Israel, una de las piezas clave de la política exterior de Estados Unidos.
Su muerte ocurre justo cuando el líder republicano Mitch McConnell está hospitalizado, reduciendo la capacidad del partido para sostener su mayoría mínima en el Senado (53 a 47). Esto limita la capacidad del Congreso para aprobar políticas y puede afectar decisiones cruciales en seguridad y asuntos internacionales.
Lo que viene: ¿retorno a la cautela o más confrontación?
Con Graham fuera del tablero, voces más moderadas o pragmáticas podrían ganar terreno, afectando la agenda intervencionista que él defendió. Pero también hay riesgo de que sectores más radicalizados impulsen cambios abruptos por la falta de equilibrio en el Senado.
Una pregunta clave queda abierta: ¿podrán los republicanos mantener la cohesión en un momento donde la política exterior y la seguridad nacional están en juego y las fuerzas que impulsan campañas en el extranjero pierden a uno de sus referentes?