Minería ilegal en Caroní: el sabotaje silencioso que empeora el colapso eléctrico

Minería ilegal en el Caroní profundiza la crisis eléctrica venezolana

La ONG SOS Orinoco alerta que la expansión de la minería ilegal en las cabeceras del río Caroní destruye la principal fuente de agua para la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri), responsable del 70% del suministro eléctrico del país.

Mientras figuras del Gobierno mantienen y promueven estas actividades ilícitas, el daño ambiental reduce la capacidad del embalse y deteriora las turbinas, acelerando el colapso del sistema eléctrico.

Las consecuencias reales que no se mencionan

La sedimentación provocada por maquinaria pesada y el uso de químicos afectan zonas protegidas, incluidas áreas del Parque Nacional Canaima, patrimonio mundial. Esto no solo compromete el recurso hídrico sino que se traduce en apagones más frecuentes y prolongados.

Las plantas eléctricas venezolanas operan a menos del 40% de su capacidad necesaria, mientras las inversiones no llegan y el Gobierno no presenta un plan viable de pago a proveedores clave como Siemens Energy y GE Vernova.

¿Qué implica para Venezuela?

  • La crisis eléctrica se agudiza semanas tras semana.
  • La infraestructura hidroeléctrica continuará su deterioro sin un freno claro a la minería ilegal.
  • Se requieren años y miles de millones en inversión para recuperación, en un escenario donde las autoridades siguen sin priorizar el problema real.

Esta no es solo una crisis energética. Es la evidencia de cómo una agenda política negligente convierte un recurso estratégico en un blanco fácil para actividades ilícitas que destruyen el futuro del país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba