Militares fuera de los centros electorales: la FANB en la mira

¿Por qué la FANB no debería estar dentro de los centros de votación?

El presidente, como comandante en jefe, no puede usar a la FANB para militarizar el voto. Militarizar el acto electoral quebranta el equilibrio democrático y erosiona la confianza ciudadana.

En cualquier democracia, votar es un acto civil, libre, sin presión ni intimidación. La FANB dentro de los centros electorales no garantiza seguridad, genera temor y socava la legitimidad del proceso.

En Venezuela, el Plan República ha cruzado una línea al permitir la presencia directa de militares armados donde se ejerce el voto. Esto no es solo inapropiado, es una falla grave que pone en riesgo el principio fundamental del sufragio libre.

Esto cambia las reglas del juego

La FANB debe proteger el orden público y custodiar el material electoral, pero siempre fuera del espacio donde se ejerce el voto. Deberían entregar el material a autoridades civiles y retirarse mientras se vota. Así se protege la seguridad sin intimidar al elector.

Que la FANB intervenga de manera política o partidista lastima su institucionalidad y pone en riesgo la neutralidad necesaria para un proceso electoral legítimo.

Lo que viene es una prueba de institucionalidad

Si no se redefine el papel de la FANB, el riesgo es la corrupción del voto y la profundización de la desconfianza ciudadana. Separar claramente las funciones militares de lo electoral es urgente para asegurar elecciones limpias y proteger la carrera de los militares respetando su rol apolítico.

Garantizar un voto civil, sin presión armada, es el paso imprescindible para reconstruir la credibilidad democrática y evitar que la FANB se convierta en un brazo político más dentro de la crisis venezolana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba