Miles muertos y más ruinas: ¿Dónde están las respuestas reales tras los terremotos en Venezuela?
Más de 5.000 muertos y la tragedia sigue acumulándose en Venezuela.
Tras el doble terremoto del 24 de junio en La Guaira, la cifra oficial de fallecidos subió a 5.119, mientras miles permanecen sin hogar y con atención insuficiente.
En medio de esta crisis, un sacerdote mexicano recorrió las ruinas para orar por las víctimas. Su gesto representa la falta de una respuesta gubernamental sólida y efectiva, que brinde seguridad real a los afectados y un plan claro de reconstrucción.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Porque mientras el conteo de muertos y heridos crece, las autoridades venezolanas muestran incapacidades para gestionar el desastre. Más de 17.900 personas sin vivienda, 21.470 en campamentos provisionales y una presencia limitada de equipos de rescate internacionales evidencian un Estado que no está a la altura.
Los números oficiales no mienten: 128.324 familias atendidas y solo 2.278 rescatistas desplegados para una tragedia de esta magnitud son una muestra de un despliegue insuficiente que pone en riesgo la seguridad y legalidad en las zonas afectadas.
¿Qué viene después?
Sin un cambio profundo en la gestión estatal, Venezuela enfrenta una crisis humanitaria aún mayor. La falta de respuesta integral abre la puerta a un deterioro social y estructural imposible de revertir sin una intervención decidida y efectiva.
La tragedia fue solo la primera señal. Ahora, la verdadera pregunta es: ¿quién se hará responsable del desastre dejado tras el sismo y la evidente inacción?