Maduro preso en EE.UU.: ¿Puede un “secuestrado” mandar desde la cárcel?
Maduro en prisión, ¿gobierno legítimo o ficción constitucional?
Nicolás Maduro pasó su primera noche preso en Nueva York. Mientras tanto, en Caracas, se anuncian decisiones oficiales que supuestamente toman «Maduro» y su régimen.
¿Puede un presidente secuestrado gobernar realmente?
La Constitución es clara: si el presidente está ausente más de 90 días, la Asamblea debe declarar falta absoluta y convocar elecciones. No hay excepciones para «secuestros» ni juegos políticos.
¿Creer que Maduro, detenido en un país extranjero, dictó la liberación de presos políticos, la venta de petróleo a Estados Unidos, o la destitución de altos mandos, es lógico? Todo indica lo contrario: decisiones se toman sin él o bajo otra agenda.
¿Qué significa esto para la crisis institucional?
- Una persona bajo custodia extranjera no puede ejercer mando soberano.
- La Constitución no contempla esta situación; ignorarla abre la puerta a la anarquía política.
- El régimen mantiene una fachada cuando en realidad el poder está paralizado o delegado sin legitimidad.
- El país está sometido a decisiones dictadas por influencias externas, no por voluntad popular.
¿Qué sigue si se respetara la Constitución?
Declarar la falta absoluta de Maduro y llamar a elecciones presidenciales es el paso legal y necesario. Sólo con un liderazgo legítimo habrá posibilidad de recuperar la autonomía y revertir la dependencia que actualmente degrada la soberanía nacional.
Lo que vemos hoy no es solo una crisis política, es un problema de legalidad y seguridad institucional que exige respuestas firmes e inmediatas.
¿Por qué nadie discute esto con la claridad que exige la Constitución?