Madres venezolanas: víctimas silenciadas de un régimen cruel

Una madre de 81 años enfrenta la peor tragedia

Ayer, Día de la Madre, doña Carmen Teresa Navas no celebró. Su hijo, preso político, fue asesinado bajo custodia del régimen en julio de 2025. Su dolor expone una verdad que las autoridades ocultan: no hay justicia, solo cobardía y corrupción institucional.

Lo que ocurrió

Víctor Hugo Quero Navas murió en la cárcel de El Rodeo I. La dictadura intentó ocultarlo, negando información y humillando a doña Carmen. Este caso muestra la deshumanización del sistema que criminaliza la disidencia y usa el poder para perseguir, encarcelar y eliminar opositores.

¿Por qué esto cambia el escenario?

No es un hecho aislado. Más de nueve millones huyeron del país, dejando familias fragmentadas y una sociedad en ruinas. Mientras, una cúpula política-militar obsesionada con el poder ha saqueado la economía y destruyó la institucionalidad. Los excesos y la corrupción de esa élite son evidentes y evidencian una agenda que desprecia la vida y la familia venezolana.

¿Qué viene después?

La justicia es imprescindible. No por venganza, sino por responsabilidad. ¿Quién mató a Víctor Hugo y a otros presos políticamente perseguidos? ¿Quién encubre estos crímenes? Resolver estas preguntas es clave para iniciar la reconstrucción nacional, rescatar la convivencia democrática y restituir la dignidad de la familia venezolana.

Doña Carmen y miles de madres sufren el costo humano de un régimen que eligió el odio y la destrucción. Su valentía impone un deber moral: poner fin a la impunidad y garantizar justicia real en Venezuela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba