Madre colombiana: 11 años sin saber si su hijo detenido en Venezuela está vivo
Una madre, 11 años sin respuestas ni justicia
Miriam del Carmen Angarita, de 68 años, lleva más de una década sin ver a su hijo Guzmán Humberto Ramírez Angarita, detenido en Venezuela bajo la acusación de terrorismo. Un calvario vivido al filo del olvido y la falta de información, en un caso que expone la indiferencia institucional y un modus operandi que afecta a decenas de colombianos presos en territorio vecino.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Once años sin prueba de vida oficial. Una detención que para Miriam no es legal, sino un secuestro político. Su esposo murió creyendo que el hijo estaba muerto; ella sigue en pie, resistiendo y protestando pese a su edad y salud deteriorada. La ausencia de garantías legales y la demora del Estado colombiano en exigir fe de vida real, deja a miles de familias en un limbo jurídico y humano.
Lo que vienen: un desafío para la diplomacia y la legalidad
El caso no es aislado. Casi una veintena de colombianos quedaron excarcelados en 2025, y muchos más siguen sin respuestas claras. Esta situación evidencia la urgencia de una política estatal que enfrente la negligencia y promueva acciones concretas para desbloquear la comunicación y verificación de vida. ¿Cuánto más se permitirá que los derechos humanos y familiares de estos detenidos sean ignorados?
Miriam exige a las autoridades colombianas una intervención real y efectiva. El tiempo corre, la salud de las familias se agota, y la frontera sigue protagonizando un drama humano silenciado que afecta la legalidad y la seguridad nacional.