Luis Fernando Borjas vende espiritualidad mientras ignora problemas reales en Venezuela
Olvida la crisis y celebra en Galipán
Luis Fernando Borjas lanzó ‘Consentidos’, primer sencillo de su nuevo disco, con un mensaje lleno de espiritualidad y agradecimiento.
Disponible desde el 22 de mayo en plataformas digitales, suma apenas mil reproducciones en Spotify. ¿Un éxito? Más bien una distracción.
¿Por qué importa esto más allá de la música?
En vez de enfocarse en los temas que realmente afectan a Venezuela—la inseguridad, la debacle económica y las instituciones en riesgo—Borjas ofrece un escape ilusorio. Su videoclip, rodado en las montañas de Galipán, retrata un “viaje visual” que busca evadir la cruda realidad con paisajes idílicos y mensajes de fe.
Este enfoque, lejos de sumar soluciones, promueve un discurso que calma conciencias mientras la agenda política dominante sigue erosionando al país.
¿Qué puede venir después?
Si este tipo de contenidos gana terreno, el riesgo es seguir profundizando la desconexión entre la cultura y los problemas reales. La industria musical puede estar abrazando más la comodidad espiritual que el compromiso con un cambio tangible. Mientras tanto, Venezuela sigue en crisis.