Libertad de expresión bajo asedio digital: 53% de violaciones en Venezuela ocurren en internet

La libertad de expresión se traslada a la batalla digital

En Venezuela, la ofensiva contra la libertad de expresión ya no ocurre solo en las calles o medios tradicionales. El 53% de las violaciones documentadas en los últimos cinco años suceden en internet. En 2025, Espacio Público registró un aumento significativo de censura, bloqueos y persecución a usuarios en redes sociales y plataformas digitales.

La estrategia de censura se moderniza y se multiplica

En el último año se ejecutaron más de 20 bloqueos a plataformas clave como TikTok, Telegram, Canva y la web oficial CNE.voto. Estas interrupciones coinciden con momentos de tensión política y social, revelando un patrón de control digital coordinado, en el que ya no solo participa la estatal Cantv, sino también operadoras privadas, incluidas las más pequeñas, amplificando el efecto represivo.

¿Quién paga el costo? Ciudadanos y periodistas en la mira

En 2025, de 44 arrestos arbitrarios, 24 fueron ciudadanos comunes que compartían información o expresaban opiniones en línea, no profesionales de medios. Además, 14 enfrentan acusaciones de “incitación al odio”, una figura legal utilizada para criminalizar la denuncia pública y el debate político. Los periodistas suman 19 detenidos, evidenciando que la persecución ya no discrimina entre profesionales y usuarios comunes.

Las consecuencias: un ecosistema informativo en crisis

El cierre de siete emisoras de radio en diversas regiones agrava aún más la crisis de medios tradicionales, fundamentales para el acceso a la información en el interior del país. Paralelamente, la intimidación, censura y hostigamiento judicial mantienen la prensa bajo constante presión, mientras la migración de la censura al espacio digital sigue su curso.

Próximo escenario: digitalizar la represión para perpetuar el control

Con condenas en firme por transmisión de eventos críticos en línea, como el caso de Manuel Sánchez, la línea entre censura y criminalización se difumina peligrosamente. La participación de operadoras privadas y la multiplicación de bloqueos anticipan una sofisticación y expansión de esta estrategia de control digital. La libertad de expresión enfrenta una nueva etapa de restricción sistemática que pone en jaque la información independiente y el derecho ciudadano a expresarse.

¿Estamos ante un control total del discurso público bajo la pantalla digital? Lo que no te están contando va más allá de simples bloqueos: es un cambio estructural en cómo se limita una sociedad entera.

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