La verdad oculta sobre el colapso eléctrico en Venezuela: ¿por qué no se arregla?
¿Por qué Venezuela sigue sin luz si tiene uno de los mayores recursos hidroelé́ctricos?
Un análisis duro y necesario rompe la narrativa oficial. El ingeniero Lancy Clemente, egresado del MIT, señala que el problema eléctrico no es falta de capacidad ni desconocimiento técnico, sino gestión deficiente.
Qué pasó
Aunque Venezuela cuenta con la tercera planta hidroeléctrica más grande del mundo, el sistema eléctrico nacional (SEN) está en crisis por el deterioro acumulado y una mala administración del recurso.
Clemente insiste en que antes de cualquier inversión millonaria debe hacerse un diagnóstico técnico riguroso y transparente para identificar fallas específicas en generación, transmisión y distribución.
El país no carece del capital intelectual necesario. Universidades y gremios técnicos aún tienen el conocimiento esencial para diseñar una ruta clara, pero han sido ignorados en decisiones clave.
Por qué esto cambia el escenario
Dejar de lado la improvisación y la visión política sesgada es urgente. Integrar a expertos y centros de estudio permitiría construir una solución sustentada en ingeniería de alto nivel, no en discursos políticos vacíos.
Además, solo un plan serio y bien fundamentado permitirá acceder a financiamiento internacional confiable. Clemente señala que el país debe presentar proyectos concretos ante organismos como el BID, FMI, Banco Mundial, y obtener cooperación técnica especializada.
Qué viene después
Sin un diagnóstico transparente y una gestión profesional, cualquier prometida recuperación seguirá siendo un espejismo. La estabilidad eléctrica es clave para el sector productivo y la calidad de vida, y solo se logrará integrando al país en redes de cooperación tecnológica global, con un enfoque técnico y pragmático.
Pero para lograrlo, el principal obstáculo a superar es una agenda política que ha privilegiado el protagonismo sobre la eficiencia. El futuro del SEN depende de sacar al sistema eléctrico de la improvisación y apostar a la experticia real que existe dentro del país.