La soberanía venezolana entregada: lo que no te cuentan
La soberanía popular quedó en manos extranjeras
Venezuela no sufrió un golpe de Estado común. Aquí, la soberanía fue cedida formalmente a un poder extranjero, sin precedentes en nuestra historia.
Desde 2012 la legitimidad desapareció: fraudes electorales consecutivos en 2013, 2018 y 2024 han burlado la voluntad ciudadana. Pero ahora hay un paso más grave: se delegó control de áreas vitales del Estado a agentes externos, que manejan defensa, seguridad y economía.
¿Por qué este quiebre cambia todo?
Porque nunca un gobierno venezolano había entregado su capacidad de decisión a una potencia extranjera, ni siquiera bajo presiones históricas. Hoy, la alianza con Cuba y otros actores internacionales domina política exterior, fuerzas armadas y recursos económicos.
La reciente operación militar en enero, en la que murieron 31 efectivos cubanos custodiando al presidente, dejó al descubierto un estado dependiente y sin soberanía real.
Consecuencias inmediatas y el futuro cercano
El reconocimiento y apoyo oficial a autoridades sin mandato legítimo (como Delcy Rodríguez) por parte de Estados Unidos complica la recuperación nacional. Su política petrolera y decisiones estratégicas están parcialmente en manos extranjeras.
Si Venezuela no recupera pronto su soberanía y democracia auténtica, se consolidará un escenario de control externo con apoyo internacional que perpetuará la crisis social, económica y política.
Solo la movilización y presión ciudadana, junto a insistir en elecciones libres y legitimas, pueden revertir esta confiscación histórica.