La peregrinación política que busca borrar las sanciones en Venezuela
Un show político disfrazado de peregrinación
Este jueves, sectores políticos organizaron en Portuguesa una Gran Peregrinación que exige una Venezuela sin sanciones. El recorrido inició en Araure, con un acto de productores y empresarios regionales, y finalizó en el Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto, en Guanare.
¿Qué pasó realmente?
El vicepresidente sectorial de Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, encabezó la jornada, en la que se reclamó el levantamiento de las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos. Omar El Choumary, presidente regional de Fedecámaras, aprovechó para reafirmar el apoyo a esta agenda política impulsada desde el poder Ejecutivo.
- Productores de maíz, arroz, caña de azúcar, café y carne denunciaron daños en la productividad.
- El gobierno intentó mostrar un frente común entre sector privado y autoridades para legitimar la demanda por eliminar sanciones.
- El recorrido incluyó un simbólico acto en el centro agroindustrial del Grupo Botalón, conocido por sus vínculos con el aparato estatal.
¿Por qué importa más de lo que parece?
Esta movilización no es solo una muestra de rechazo a sanciones externas. Revela un esfuerzo por controlar la narrativa, mezclando religiosidad con política para disfrazar el fracaso económico y la falta de seguridad jurídica. Se busca silenciar las verdaderas preguntas: ¿Cómo una economía estancada y sin reformas puede atraer inversiones? ¿Cuál es la verdadera relación entre el sector productivo y un régimen que bloquea su crecimiento?
¿Qué viene después?
No es difícil prever que esta estrategia se repetirá para presionar al exterior mientras se mantiene bajo control político interno. Sin cambios reales en instituciones y respeto a las reglas claras, el daño a la economía y la inseguridad legal solo se profundizarán.
Esta peregrinación solo es el último capítulo de una agenda política que prefiere victimizarse antes que asumir responsabilidades.