La ley de amnistía no puede desaparecer por capricho político
El reciente anuncio sobre la supuesta terminación de la ley de amnistía pone en jaque la legalidad y afecta a cerca de 500 personas retenidas por motivos políticos en Venezuela.
¿Qué sucedió?
Delsa Solórzano, presidenta de Encuentro Ciudadano, alertó que la vigencia de una ley no depende de simples declaraciones políticas o decisiones administrativas. La ley debe mantenerse vigente mientras no se derogue formalmente.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Esta situación expone una violación del principio de legalidad y un posible golpe al Estado de Derecho. La ley de amnistía sigue vigente porque no ha sido anulada siguiendo los procesos constitucionales y legales fijados en los artículos 7 y 137 de la Constitución y el Código Civil.
- La eliminación unilateral de esta ley pone en riesgo la liberación de cientos detenidos.
- Se contradice con la obligación de los poderes públicos de actuar conforme a la ley.
¿Qué viene después?
Si el anuncio se mantiene sin respetar los procedimientos legales, se abrirá un peligroso precedente donde normas esenciales pueden ser declaradas inválidas arbitrariamente. Esto incrementa la incertidumbre jurídica y el abuso sobre ciudadanos privados de libertad por razones políticas.
El tema no es solo político: es un desafío directo a las instituciones y a la protección mínima que debe ofrecer el Estado a cualquier persona bajo custodia.