La iglesia impulsa su poder en Rubio mientras la comunidad pide obras básicas

La parroquia Santísimo Sacramento despliega rituales, pero la comunidad sigue esperando

Este 7 de junio, la parroquia Santísimo Sacramento en Rubio celebra su fiesta patronal junto al Corpus Christi, con misa y procesión encabezada por la Diócesis de San Cristóbal.

El padre José Alirio Zambrano lidera esta jornada espiritual. Se destacan 40 horas de oración con grupos de apostolado y colegios locales, una muestra de fe y devoción que moviliza a toda la comunidad.

Más que un evento religioso: una comunidad con necesidades evidentes

Sin embargo, detrás del ritual, la parroquia enfrenta un desafío claro: necesita construir un salón parroquial para atender mejor a varias comunidades del municipio Junín. Aunque ya cuentan con terreno, faltan recursos y materiales para levantar la obra.

El esfuerzo por conseguir apoyo incluye la donación de un diseño arquitectónico y la promesa de uso de maquinaria, pero el financiamiento sigue siendo la asignatura pendiente. Para recaudar fondos, la parroquia organiza una venta de mondongo, invitando a toda la población de Rubio a colaborar.

Un mensaje claro en tiempo de crisis

El mensaje del padre Zambrano es contundente: acercarse a Dios para recibir bendiciones y esperanza, mientras la comunidad espera respuestas tangibles. La celebración adquiere así un doble significado: espiritual y social.

La pregunta sigue abierta: ¿será esta dinámica de la parroquia una vía para cubrir necesidades reales o un foco más de distracción en un entorno donde las soluciones concretas escasean?

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