La Guaira en crisis: Piden frenar demoliciones para rescatar cuerpos bajo escombros

Demoler ahora significa enterrar pruebas y víctimas

En La Guaira, la tragedia se agrava mientras la demolición de edificios colapsados avanza sin pausas. Familiares de víctimas exigen detener estos trabajos para rescatar los cuerpos que aún permanecen bajo los escombros.

¿Por qué esto cambia el escenario?

El 24 de junio, terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 devastaron siete estados, dejando más de 3.500 muertos y 16.700 heridos. Sin embargo, las autoridades no actualizan la lista de desaparecidos desde el 25 de junio. Mientras, los daños estructurales continúan siendo intervenidos sin coordinación con los familiares, poniendo en riesgo vidas y evidencias.

Michell Gutiérrez, desde Catia La Mar, denuncia que el edificio donde su padre yace sepultado está siendo demolido sin esperar rescates. La ausencia de apoyo oficial es evidente: sólo equipos internacionales, como uno mexicano, han operado en la zona.

La falta de atención oficial se profundiza con testimonios como el de Iryuri Wisi, quien busca a su hermana y sobrinos atrapados bajo escombros. La policía militarizada y las autoridades locales no ofrecen asistencia real, dejando a los afectados en completo abandono.

¿Qué viene después?

  • La demolición acelerada podría eliminar evidencias vitales para entender la magnitud real de la tragedia y enterrar a quienes aún buscan justicia.
  • La ausencia de cifras oficiales actualizadas y el retiro paulatino de rescates internacionales dejan la responsabilidad en voluntarios y civiles, incrementando riesgos y retrasos en el rescate.
  • Este vacío institucional puede generar un efecto dominó en la credibilidad del gobierno y agravar la crisis social y humanitaria en la región.

Lo que no se dice: La tragedia no termina con los terremotos, sino con la respuesta deficiente que amenaza el rescate y la verdad.

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