La Guaira: El 95% del servicio eléctrico restituido, pero ¿a qué costo real?

¿Recuperación real o cifras maquilladas?

El ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, anunció que el servicio eléctrico en La Guaira ha sido restituido en un 95%, de manera sectorizada. En apariencia, una buena noticia. Pero detrás de estos números hay problemas críticos que el discurso oficial deja de lado.

Más allá de la luz: ¿qué pasa con el agua y las comunicaciones?

  • El suministro de agua opera apenas al 68%, con el uso constante de camiones cisterna para suplir la demanda.
  • Las telecomunicaciones, vitales para la coordinación y seguridad, funcionan solo al 60%. Más de 22.000 suscriptores de internet y telefonía fija están afectados. El colapso de antenas en edificios caídos es un dato ignorado en el balance oficial.
  • Si bien la vialidad está supuestamente restaurada, la movilidad permanece en riesgo por los daños estructurales y derrumbes previos.

La verdadera tarea: rescates y demolición, no solo números

Los equipos de Protección Civil, junto con maquinaria de Obras Públicas, continúan con rescates de personas atrapadas. La demolición del escombro, una fase clave, apenas comienza para permitir la recuperación de pertenencias privadas. Esto muestra que el escenario sigue siendo de emergencia, lejos de la normalidad que se presenta.

¿Qué no se dice pero importa?

La reactivación sectorizada del servicio eléctrico puede generar una falsa sensación de control. Sin restablecer totalmente agua y comunicaciones, la población queda vulnerable y las instituciones sin una operación eficiente.

Este equilibrio precario anticipa un mayor desgaste en los servicios básicos y un impacto al orden público y la economía local, aspectos que quedan fuera del discurso oficial.

¿Cuánto tiempo más la población resistirá esta precariedad disfrazada de progreso? La respuesta define el próximo capítulo en La Guaira.

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