La ‘estabilización’ venezolana: ¿A qué precio se sacrifica la justicia?
¿Estabilidad sin justicia? El peligro que pocos quieren ver en Venezuela
Provea lanzó una alerta crucial: la supuesta estabilización económica en Venezuela podría dejar de lado la justicia, la democracia y la reparación a víctimas de violaciones de derechos humanos.
Óscar Murillo, coordinador general de Provea, explicó que tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por fuerzas militares estadounidenses, se abrió una ventana con expectativas de reinstitucionalización. Pero el riesgo es claro: la recuperación puede convertirse en una ‘tecnocracia autocrática’ si se priorizan inversiones extranjeras sobre el Estado de derecho.
Lo que nadie quiere admitir: el aparato represivo sigue intacto
El régimen mantiene intacta su estructura represiva. El marco legal que permite la persecución política sigue vigente y las víctimas no cuentan con garantías reales de justicia ni reparación. Esto significa que, pese a la retórica, la justicia sigue siendo letra muerta.
El informe “El eclipse de la Constitución” de Provea denuncia cómo, en la última década, los contrapesos institucionales han sido erosionados para concentrar poder y controlar estrictamente la oposición.
¿Y qué sigue? La reconstrucción democrática en juego
Provea advierte que cualquier proceso de estabilización será inútil sin reformas profundas: eliminar leyes que limitan libertades básicas, desmontar el aparato represivo, reformar el Poder Judicial y el Poder Electoral para evitar la subordinación política.
Sin reinstitucionalización no habrá elecciones libres ni gobiernos representativos; sólo un maquillaje para perpetuar un modelo autoritario bajo una máscara técnica.
El costo económico y social: una deuda que sigue creciendo
La crisis económica y social en Venezuela profundiza la vulneración de derechos básicos como salud, educación y trabajo digno. Comunidades indígenas sufren enfermedades ignoradas por el Estado, mientras no hay transparencia en el proceso de recuperación.
Provea concluye que dependerá de la suma de la sociedad civil y grupos políticos reales impulsar una transformación auténtica, exigiendo la liberación inmediata de presos políticos y garantías efectivas de justicia.
¿Estamos frente a un espejismo de recuperación o a otra etapa del mismo régimen disfrazado? Venezuela aún está en una encrucijada decisiva que pocos analizan con la profundidad requerida.