La debida diligencia que nadie te explica y puede salvarte la firma

La verdad que el discurso oficial oculta sobre la debida diligencia

En Venezuela, la formalidad en los negocios no es un lujo ni una excusa para burocracias innecesarias. Es una obligación legal que, de no cumplirse, puede costarte mucho más que una multa.

¿Qué pasó?

El Artículo 9 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (LOCDOFT) establece que profesionales como contadores y abogados son Sujetos Obligados. Sin un expediente serio que identifique a clientes y trabajadores, estás violando la ley.

Esto no es teoría. No tener un archivo completo y actualizado puede acarrear multas de hasta 1.000 Unidades Tributarias y graves consecuencias penales.

¿Por qué esto cambia el juego?

Las conocidas políticas «Conoce tu Cliente» (KYC) y «Conoce tu Trabajador» (KYE) no son solo formalismos. No basta con una cédula; necesitas verificar historial, actividad económica y filtrarlos contra listas internacionales de sanciones.

Ignorar esto es exponerse a que un cliente sea un caballo de Troya o un trabajador con antecedentes ocultos comprometa tu empresa y reputación.

¿Cómo cumplen los profesionales sin gastar fortunas en portales privados?

  • Para KYC y KYE: Utiliza los portales gratuitos del SENIAT, CNE, TSJ, IVSS e INCES.
  • Filtrado de riesgos: Consulta en las listas públicas de sanciones internacionales como OFAC o ONU.
  • Verificación rápida: Google y redes sociales para detectar antecedentes o noticias negativas.

¿Y ahora qué?

El expediente que armes será tu escudo legal por cinco años. La LOCDOFT exige conservar esta documentación tanto física como digitalmente. Si un organismo te investiga y no puedes presentar pruebas, el riesgo es inmediato y elevado.

Documentar no es desconfianza, es supervivencia profesional en un país donde la informalidad equivale a peligro legal.

Checklist para no quedar expuesto:

  • Identificación completa: Cédula, pasaporte, RIF y Ficha de Identificación del Cliente propia.
  • Soportes económicos: Estados financieros recientes, referencias bancarias y comerciales.
  • Declaraciones firmadas: Origen de fondos y formulario de Persona Expuesta Políticamente (PEP).
  • Investigación en fuentes públicas: Capturas de TSJ, validación en CNE/IVSS, evaluación en listas OFAC y ONU.
  • Mantenimiento y actualización constante: Cronograma riguroso y almacenamiento seguro por mínimo cinco años.

¿Vale la pena arriesgar tu firma y libertad? En Venezuela, la norma es clara: formalidad sin excusas o consecuencias graves.

Si quieres seguir en el juego, esta es la forma de hacerlo. Nada te lo cuenta, pero tú debes saberlo.

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