La Consulta Popular Que No Te Cuentan: ¿Participación Real o Imagen Vacía?
Un proceso electoral con cifras, pero sin certezas
El pasado domingo, Venezuela llevó a cabo su séptima Consulta Popular Nacional, un proceso impulsado para ampliar la participación directa de la población en la toma de decisiones. Más de 36.000 proyectos y 1.000 centros de votación nuevos son presentados como avances que buscan mejorar la economía y la calidad de vida.
¿Realmente se fortalece la democracia o es solo una fachada?
Esta consulta se pretende presentar como una concreción del artículo 5 de la Constitución, que habla de democracia tanto representativa como directa. Sin embargo, lo que no se menciona es el papel protagónico efectivo de instituciones sólidas o mecanismos de contrapeso real que garanticen transparencia y resultados tangibles.
El proceso responde a una línea política promovida desde la presidencia de Nicolás Maduro y mantiene continuidad con la administración de Delcy Rodríguez, quienes han impulsado esta fórmula como muestra de gobernabilidad popular. Pero ¿qué pasa con el seguimiento y la ejecución real de los proyectos priorizados? Ese enlace clave sigue siendo débil, poniendo en riesgo la eficiencia y recursos públicos.
¿Qué viene después?
El reto inmediato es pasar del simbolismo a la concreción. Incorporar nuevas expresiones organizadas como asociaciones de vecinos puede ser un paso, pero sin reformas que garanticen control independiente, estos mecanismos pueden seguir siendo parte de una agenda política que busca legitimación más que solución efectiva.
El mapa de sueños que dibujan los circuitos comunales puede parecer esperanzador, pero sin un cambio real en la gestión y control, queda en la caja de promesas que poco impactan la seguridad jurídica y el bienestar económico en el país.