Jóvenes de Yaracuy movilizados para consulta popular: ¿Qué no te están diciendo?
Jóvenes de Yaracuy toman las calles antes de la consulta popular del 12J
Organizaciones juveniles en Yaracuy se alistan para la jornada del 12 de julio, garantizando una movilización masiva. Pero, ¿qué hay detrás de esta masiva participación promovida desde ciertos grupos con intereses políticos?
Movilización juvenil respaldando proyectos comunales con una agenda explícita
Este fin de semana, movimientos organizados como la Organización Bolivariana de Estudiantes, Juventud del PSUV y otros, reunidos en Sabana de Parra, reafirmaron su apoyo a la segunda Consulta Popular Nacional 2026, impulsando la participación de jóvenes en los 14 municipios.
El alcalde de Páez, Carlos Puerta, no solo garantiza apoyo logístico para la jornada, sino que destaca la relevancia de la juventud en la definición de proyectos comunitarios como mejoras en infraestructura escolar, energía eléctrica y agua potable. Sus palabras dejan claro que la consulta es más que un proceso democrático: es un mecanismo para consolidar proyectos que responden a una agenda política específica.
Proyectos comunales presentan un sello joven, pero no neutral
David Rincón, representante juvenil y egresado de la Escuela de Liderazgo, detalló que en Páez se impulsan 21 proyectos distribuidos en tres comunas principales. Entre ellos, rehabilitación de canchas y aulas escolares, iniciativas de impacto colectivo centradas en el voto juvenil que abarca a ciudadanos desde los 15 años.
Sin embargo, la directa vinculación entre estos proyectos y organizaciones con clara filiación política muestra cómo esta consulta popular puede ser utilizada para dar apariencia de participación, mientras se consolidan estructuras y propuestas que no necesariamente representan la diversidad real del municipio.
¿Qué viene después del 12J?
Si esta movilización juvenil cumple con romper récords de participación, la pregunta clave es: ¿quién controla la implementación efectiva de estos proyectos? La reciente dinámica da indicios que la consulta será un instrumento para fortalecer sectores políticos que impulsan una agenda con intereses específicos, dejando de lado una evaluación crítica de las verdaderas necesidades y prioridades de la población.
El ciclo apenas comienza, y la sociedad debería exigir profundidad, transparencia y rendición de cuentas en estos procesos antes de asumir que solo se trata de democracia participativa.