Jorge Rodríguez revela fracaso en entrega de tierras y anuncia ley ganadera para control
Fracaso en la entrega de tierras: el campo venezolano sigue en crisis
Jorge Rodríguez reconoció algo que pocos dirigentes admiten: la distribución de tierras está rota y su impacto en la ganadería es un desastre.
El presidente de la Asamblea Nacional tiró la verdad cruda en Apure. Dijo que los fondos y tierras entregados fueron destrozados por sus beneficiarios. Sin medias tintas: «son unos ladrones irresponsables».
Lo que está en juego no es solo producción, es seguridad jurídica e institucional
El ganado desaparece en el limbo: robado, vendido sin control o muerto por mala gestión. El problema no es solo negligencia, es un daño al aparato productivo en la región llanera. Más de 14 millones de hectáreas, con 446.000 títulos entregados, no lograron mejorar los indicadores de ganadería.
La nueva ley penal de protección a la actividad ganadera, anunciada para junio, pretende sustituir una normativa de 1997.
¿Una reforma para proteger o un método para controlar aún más?
Este movimiento no es solo técnico, tiene un mensaje claro. Tras décadas de entregas que terminaron en caos y corrupción, el Estado busca ahora meter mano firme para recuperar terreno. Pero la pregunta clave es si esa ley podrá revertir la inseguridad jurídica y el desplome productivo generado por años de fallas institucionales.
Organizaciones críticas subrayan que la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, impulsada en 2001, marcó el inicio de un asedio que destruyó el campo venezolano.
El escenario es claro: sin reglas claras y responsables en el manejo de recursos, la ganadería seguirá en declive, afectando la economía y la estabilidad rural del país.