Nuevo bloqueo en El Rodeo demuestra la verdad detrás del discurso oficial
El director de Foro Penal, Alfredo Romero, no pudo ingresar a El Rodeo I para visitar a los presos políticos Igbert Marín Chaparro y Josnars Baduel. ¿La excusa? Un «problema en el sistema» que se utiliza como pretexto reiterado para impedir el acceso.
Lo que está pasando en El Rodeo
Romero y su equipo llegaron con la intención de hacer el seguimiento habitual, pero nuevamente se les negó el derecho a la defensa de estos privados de libertad. No es un caso aislado: esta negación se repite desde hace años con distintas excusas oficiales, evidenciando una práctica sistemática.
Un contraste que no cuadra con los anuncios de «cambio»
En un contexto donde se publicitan reformas en el sistema judicial, lo que ocurre en las cárceles revela la verdadera agenda. Nuevo fiscal, nueva defensora del pueblo, pero persiste la violación flagrante de derechos constitucionales y la anulación total de los procesos legales.
Esto no es solo una cuestión de mala gestión; es parte de una restricción deliberada que socava la legalidad en el país.
¿Qué viene después?
Si las autoridades no garantizan el derecho básico a la defensa, la Justicia seguirá vacía de legitimidad. Las instituciones fundamentales se degradan y el problema se profundiza. Mientras el discurso oficial habla de cambio, la realidad en El Rodeo y otros penales muestra una política sistemática para impedir la supervisión y el acceso legal. ¿Hasta cuándo se tolerará esta doble cara?