Gobierno de Milei bloquea acceso a periodistas en Casa Rosada: la verdad que ocultan
Un paso atrás para la transparencia en Argentina
El gobierno de Javier Milei acaba de prohibir, por primera vez en la historia democrática, el acceso de periodistas acreditados a la Casa Rosada. Una medida directa y abrupta, que bloquea el trabajo de más de 60 profesionales de distintos medios.
¿Qué pasó?
Tras la difusión de imágenes tomadas dentro del emblemático edificio por el canal TN, el Ejecutivo decidió suspender el registro biométrico que permitía el ingreso diario a los periodistas. La justificación oficial: «seguridad nacional».
¿Por qué esto cambia las reglas del juego?
El acceso de la prensa a la sede del Poder Ejecutivo nunca había sido restringido de manera generalizada. Esta práctica institucional garantiza el derecho de los argentinos a recibir información directa y verificada sobre actos de gobierno. Ahora, una excusa nebulosa amenaza ese acceso y, con ello, la transparencia.
Además, la medida ignora que deben respetarse investigaciones judiciales sin imposibilitar el normal ejercicio del periodismo ni restringir de forma colectiva el acceso a la información pública. Se instala así un criterio que puede sentar precedente para futuras limitaciones.
¿Qué viene ahora?
Quedó en evidencia que la libertad de prensa está en jaque cuando el Estado opta por controlar y limitar el acceso a la información. Si este camino se profundiza, el riesgo es un aumento en la opacidad institucional y un empobrecimiento del debate democrático.
La urgencia es clara: el gobierno debe dar marcha atrás y restablecer las condiciones habituales para que la prensa pueda cumplir su rol sin trabas. Caso contrario, la sociedad argentina perderá mucho más que solo imágenes oficiales.