Gaza al borde del colapso: 76% de equipos médicos destruidos en ataque israelí
Gaza enfrenta un colapso sanitario sin precedentes
El Ministerio de Salud de Gaza alerta que un 76% de los equipos médicos esenciales para diagnósticos han sido destruidos o dañados por acciones israelíes. Solo el 24% de la infraestructura sanitaria sigue operativa, y lo hace con dificultades técnicas severas.
Esto no es un dato menor. Se trata de una fractura directa en la capacidad para atender pacientes, hacer diagnósticos precisos y responder a emergencias médicas en un territorio ya rezagado en recursos.
¿Qué implica esta crisis?
- Solo cinco de 18 escáneres de tomografía computarizada funcionan, incapaces de cubrir la demanda creciente.
- De 88 máquinas de rayos X, en uso antes de octubre de 2023, solo quedan 33 activas.
- Los quirófanos sufren por la pérdida de 11 de 16 equipos de fluoroscopia.
- Las máquinas de resonancia magnética destruidas alcanzan nueve unidades, dificultando aún más la atención a heridos.
La imposibilidad de mantener los equipos o conseguir repuestos agrava la situación. La capacidad de diagnóstico y tratamiento está colapsando bajo presiones externas, debilitando aún más la frágil estructura sanitaria.
La hambruna se asoma: 1,6 millones con riesgo inmediato
El Gabinete palestino advierte que cerca del 77% de la población de Gaza enfrenta una nueva hambruna debido a la caída en la financiación humanitaria. La reducción del flujo de ayuda agrava aún más una crisis ya crítica, con el sistema de salud debilitado y una infraestructura en ruinas.
Desde octubre de 2023, los ataques israelíes han causado más de 72.000 muertes y dejan a cerca de 173.000 heridos en el territorio, cifras que continúan en aumento incluso después de un supuesto cese al fuego.
¿Qué puede venir después?
Con la destrucción intencionada y sistemática de la infraestructura médica, Gaza está en camino hacia un desastre humanitario mayor. Sin atención médica adecuada y con crecientes necesidades básicas insatisfechas, la estabilidad social y sanitaria del territorio estarán cada vez más en riesgo.
La situación exige un debate sobre las consecuencias reales de estas políticas y la urgencia de una acción internacional coordinada que vaya más allá de discursos para evitar el colapso total de Gaza.