Fútbol venezolano habilita centros de acopio tras terremotos: ¿quién asume el desastre?
Cuando el Estado falla, el fútbol recoge los escombros
Los sismos del 24 de junio arrasaron comunidades en Venezuela. La reacción oficial fue lenta y dispersa. En ese vacío, el fútbol nacional tomó la iniciativa y habilitó centros de acopio para atender a los damnificados.
¿Qué pasó exactamente?
La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y clubes de la Liga FUTVE abrieron espacios desde el 25 de junio para recolectar insumos básicos. En Caracas, la FVF adaptó un galpón en La Yaguara para recibir agua, alimentos, medicamentos y herramientas. Otros clubes como Deportivo La Guaira, Deportivo Miranda FC y UCV FC activaron puntos en zonas estratégicas de Baruta, Libertador y Caracas.
Esta es la advertencia que pocos mencionan
Que toda esta logística dependa de una actividad privada revela el abandono institucional. Mientras el fútbol moviliza recursos y voluntades, el Estado brilla por su ausencia. La responsabilidad de proteger civilmente ante desastres naturales no puede recaer en organizaciones deportivas ni en la buena voluntad ciudadana.
¿Qué se viene ahora?
Este episodio debería alertar sobre la necesidad urgente de reformar en profundidad la gestión de emergencias en Venezuela. ¿Cuánto tiempo más deberá el sector privado y la sociedad civil suplir las deficiencias del Estado? Sin respuesta clara, dejamos en riesgo directo la seguridad y la supervivencia de miles de venezolanos frente a futuros eventos catastróficos.