Fiscalía brasileña frena mina de uranio por riesgo oculto a comunidades locales
Fiscalía exige suspender licencia de mina clave por daños ignorados
La Fiscalía brasileña acaba de pedir al Instituto Brasileño de Medio Ambiente que no renueve la licencia ambiental de la única mina de uranio del país, ubicada en Caetité, Bahía. La actividad minera afecta directamente a 14 comunidades quilombolas cercanas, poniendo en riesgo su salud y los recursos hídricos vitales de la región.
Lo que no te están contando sobre la minería en Brasil
La mina opera desde 1999 bajo control estatal, pero nunca cumplió con consultar ni garantizar derechos a las poblaciones ancestrales, un requisito legal desde 2004 por la Convención 169 de la OIT. La falta de transparencia y la posible contaminación por radiación son la base del reclamo judicial que podría paralizar las operaciones.
¿Por qué esto cambia el juego?
Caetité produce unas 400 toneladas anuales de concentrado de uranio, insumo estratégico para la cadena nuclear brasileña. Sin embargo, la Fiscalía señala que la importancia energética no puede justificar poner en riesgo ecosistemas y comunidades. Además, el concentrado se procesa en Europa, señal clara de la dependencia externa y del vacío en control nacional sobre los residuos tóxicos.
Lo que viene: mayor presión legal y riesgo para el abastecimiento nuclear
Si el Instituto ambiental sigue la recomendación fiscal, no solo se detendrán las actividades mineras, sino que se abrirán vías legales para demandar daños ambientales irreparables. El Gobierno federal enfrenta un dilema: priorizar la seguridad y legalidad ambiental o mantener un engranaje energético que afecta directamente a comunidades vulnerables. Esto no es solo una cuestión ambiental, sino una prueba de la institucionalidad del país frente a proyectos estratégicos.