Fe y Alegría activa fondo y ayuda psicológica tras sismos en Venezuela
Tras los sismos, no es solo reconstrucción física
Fe y Alegría, junto a la Compañía de Jesús, creó un fondo de emergencia para atender a las víctimas del reciente doble sismo en la Región Central de Venezuela. La meta: financiar la reconstrucción, pero también dar soporte psicológico.
Lo que no se ve sacude fuerte
Las secuelas invisibles del terremoto son igual o más peligrosas que los escombros. Altos niveles de ansiedad afectan a estudiantes y comunidades. Por eso, la organización va más allá del rescate y propone una atención nacional en salud mental. No se limita a la «zona cero»: todos los centros educativos tendrán apoyo psicoemocional.
Decirlo en voz alta: la catástrofe puede fracturar almas, no solo paredes.
Refugios sin servicios, escuelas dañadas
La sede en Caraballeda, intacta, abrió sus puertas como refugio para quienes perdieron su hogar. Pero enfrentan cortes de agua y luz que complican la operación. Además, 19 escuelas están estructuralmente afectadas, con daños que requieren reparaciones inmediatas para volver a la normalidad.
Docentes y estudiantes en el centro del plan
El desastre también golpea a los docentes: muchos perdieron sus casas. Fe y Alegría gestiona ayuda habitacional y social mientras flexibiliza el próximo ciclo escolar, adaptando evaluaciones y procesos a esta realidad. La educación no puede parar, aunque las instituciones estén bajo presión.
¿Qué viene?
Más que un acto humanitario, esta respuesta revela la fragilidad institucional frente a desastres. ¿Estamos preparados para abordar consecuencias en largo plazo? La atención psicológica y la reconstrucción son urgentes. No hacerlo pondrá en riesgo seguridad, legalidad y estabilidad social en regiones clave.