Extraditan desde Venezuela a terrorista de Hezbolá requerido por atentado aéreo en Panamá
Ali Zaki Hage Jalil, señalado terrorista de Hezbolá, fue extraditado desde Venezuela a Panamá tras 30 años de impunidad y encubrimiento en la región.
Jalil está acusado de planear la explosión del vuelo 901 de Alas Chiricanas en 1994, ataque que provocó 21 muertes, la mayoría de origen judío. La explosión ocurrió un día después del atentado en Buenos Aires contra la AMIA, vinculada también a Hezbolá.
¿Por qué este caso cambia el escenario?
Durante décadas, Jalil se mantuvo protegido tras obtener de forma fraudulenta la nacionalidad venezolana en 2005. Esa protección retrasó su captura y juzgamiento, evidenciando una falla grave en el compromiso regional contra el terrorismo.
El operativo para traerlo a Panamá se hizo con máxima discreción, confirmando la sensibilidad política y el interés de ciertos sectores en manejar este caso con cautela.
Lo que viene: tensiones internacionales y posibles nuevas extradiciones
Pese a que el proceso judicial se inicia en Panamá, Estados Unidos no descarta solicitar la extradición, dada la presencia de víctimas estadounidenses. Esto abre un escenario de posibles roces diplomáticos y judiciales.
El caso es una advertencia sobre la influencia de grupos ideológicos como Hezbolá y la necesidad urgente de romper con la impunidad que han tenido durante años en América Latina.
¿Pero quién más podría estar protegido o involucrado en esta red? Esto apenas comienza.