Excarcelan a los presos políticos más antiguos tras 23 años bajo el régimen chavista

¿Por qué excarcelar ahora a los presos políticos más antiguos?

Después de 23 años presos, los expolicías Erasmo Bolívar, Héctor Rovaín y Luis Molina, los presos políticos más longevos de Venezuela, fueron liberados. La ONG Foro Penal confirmó su excarcelación este martes.

Esta decisión ocurre luego de que Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y figura del régimen, anunciara la liberación de 300 reclusos esta semana, alegando razones humanitarias y edad avanzada.

El contexto que no quieren mostrar

Estos exfuncionarios fueron condenados en medio del caos ocurrido en 2002 durante un fallido golpe contra Hugo Chávez. Acusados de homicidio calificado, pasaron más de dos décadas en prisión. Sus liberaciones llegan meses después de una amnistía aprobada y días después de que el gobierno enfrentara duras críticas internacionales por la muerte bajo custodia del preso político Víctor Quero.

¿Qué significa esto en la práctica?

El régimen intenta suavizar su imagen en medio de una presión interna y externa creciente. Pero en Venezuela siguen miles de presos políticos que no verán la libertad con simples promesas ni amnistías selectivas. Este movimiento busca acomodar la narrativa oficial, no restaurar la justicia ni fortalecer instituciones.

¿Qué sigue después de esta excarcelación?

  • Más liberaciones bajo criterios restrictivos: edad, salud o género.
  • Persistencia de la falta de independencia judicial y violación a derechos legales.
  • Continúa la presión internacional reclamando transparencia y reparación real a los presos políticos.
  • Un escenario político donde la verdad oficial busca modificar percepciones, pero no cambios estructurales.

Esta excarcelación no es una señal de cambio genuino, sino parte de una agenda política diseñada para controlar la narrativa y mantener el sistema intacto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba