Excarcelado de 73 años en Venezuela: policía ocupa su casa, lo deja durmiendo en pasillo

Un adulto mayor excarcelado encuentra su casa ocupada por un policía

José Breijo, de 73 años, fue liberado bajo arresto domiciliario tras dos años en prisión acusado de terrorismo. Al regresar a su apartamento en Caracas, descubrió que un funcionario policial había ocupado su vivienda y colocado un candado en la puerta.

El escenario cambia: arresto domiciliario sin casa para cumplirlo

La medida judicial que le permite cumplir la sentencia en su hogar se vuelve una farsa. El mismo policía que participó en su detención ahora le niega el acceso, forzándolo a dormir en el pasillo, en condiciones inhumanas para un adulto mayor con salud delicada.

Vecinos en el edificio Pascuareli denuncian la zozobra que genera la usurpación. El caso evidencia cómo autoridades del régimen no respetan la propiedad privada ni las decisiones judiciales, ampliando una crisis institucional grave.

¿Qué sigue? Más violaciones y un mensaje claro

Este incidente no es aislado. Refleja el patrón de decenas de presos políticos despojados de sus bienes mientras están encarcelados. La pasividad de instituciones clave como la Fiscalía y la Defensoría agrava el deterioro del Estado de Derecho en Venezuela.

El deterioro físico y psicológico de Breijo pone en evidencia la consecuencia directa de esta política: cuando el Estado se convierte en opresor, no solo cercena libertades, sino que destruye la vida y la dignidad de sus ciudadanos.

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