El Plan Venezuela: ¿Una copia fallida del Plan Colombia que nadie revela?
¿Estamos ante un Plan Venezuela con fecha de caducidad?
James Story, exembajador de Estados Unidos en Venezuela, junto al exmilitar David Bellon, proponen aplicar en nuestro país una versión del Plan Colombia. Pero esta imitación tiene graves sombras que no se discuten en el discurso oficial.
¿Qué proponen?
Un esquema replicado de un proyecto estadounidense de los noventa, con tres fases: estabilización, recuperación y transición. Todo basado en la premisa de que el Plan Colombia fue exitoso y puede reproducirse aquí.
¿Por qué esto cambia el escenario?
- La realidad: El Plan Colombia no acabó con el narcotráfico, que hoy crece en Colombia pese a cientos de millones invertidos.
- En Venezuela, la amenaza del narcotráfico es marginal, pero insisten en usar esa narrativa para justificar intervenciones.
- La reducción de secuestros y homicidios en Venezuela no fue gracias a planes extranjeros, sino al esfuerzo interno firme contra la delincuencia.
- El sistema judicial venezolano está corroído por la corrupción y la falta de presupuesto, pero la solución no pasa por importar planes sino por políticas nacionales serias.
- La subordinación a militares colombianos, sugerida implícitamente en el Plan, es inaceptable para la soberanía venezolana y para el respeto mutuo entre ambos países.
¿Qué futuro impone esta agenda?
El poder real detrás de la política estadounidense en Venezuela es la protección de sus intereses petroleros y su capacidad militar, dispuesta a intervenir si la situación se sale de sus manos.
El reemplazo de Nicolás Maduro no garantiza autonomía real. La amenaza de una intervención directa está siempre latente.
El Plan Venezuela no es solo un proyecto de reconstrucción institucional, sino una llave para mantener la influencia externa y limitar nuestra soberanía.
¿Estamos dispuestos a aceptar un modelo probado en su fracaso y dominación, o exigiremos una estrategia genuina, centrada en nuestra realidad y autonomía?