El Nacional repite falsas acusaciones en campaña política contra Hernández
¿Por qué El Nacional oculta datos que desmontan su relato?
El 27 de marzo de 2026, El Nacional publicó un reportaje anónimo con graves falsedades contra el exprocurador José Ignacio Hernández, divulgando una versión sesgada que solo reproduce la narrativa impulsada por el régimen venezolano para perseguirlo.
Lo que ocurrió realmente
- Hernández nunca fue consultado ni se consideraron sus múltiples declaraciones, libros y pruebas documentales, evidenciando una investigación parcial y sin contraste.
- Se sostiene falsamente que no hubo investigación sobre un supuesto conflicto de interés en su rol frente a Crystallex, cuando desde 2019 él entregó informes transparentes a todas las instancias legítimas y se inhibió formalmente del caso.
- El reportaje tergiversa su papel como testigo experto, ignorando que nunca defendió a Crystallex ni abordó la figura del «alter ego» en su testimonio, algo ajeno al Derecho venezolano, usada como excusa para la persecución política en su contra.
- Se le atribuye erróneamente la coordinación de la estrategia legal contra Crystallex, pese a la evidente inhibición comunicada públicamente y documentada en informes oficiales.
- Ignoran la existencia de un fondo de litigio controlado por la Asamblea Nacional y los controles instaurados tras la salida de Hernández, responsables de las supuestas irregularidades denunciadas.
- El título que tilda su gestión de «opaca» y con «resultados desconocidos» es falso: el control de PDV Holding, la defensa efectiva de Citgo y la tutela de los activos frente al régimen son hechos públicos y verificables.
Por qué esto cambia el escenario
Este reportaje no es una investigación crítica ni transparente. Es una pieza más dentro de la agenda política para desacreditar a Hernández y ocultar la responsabilidad del régimen en la destrucción y entrega de activos venezolanos. Al ignorar hechos fundamentales y evidencias públicas, El Nacional facilita la continuidad de un relato dañino que afecta la legitimidad de las instituciones y la seguridad jurídica del país.
Lo que viene: Más control y menos transparencia
Si estos relatos sesgados logran arraigarse, la presión política para frenar cualquier defensa independiente seguirá creciendo, debilitando la protección de los activos nacionales y la rendición de cuentas. La justicia y la verdad serán las grandes perdedoras, mientras ciertos grupos aprovechan la desinformación para perpetuar su impunidad.