El costo oculto del dolor: $1.200 por trasladar a víctimas del terremoto en Venezuela

El terremoto mató más que conmovió: dejó un impacto económico brutal en familias

El doble terremoto del 24 de junio en Venezuela no solo cobró 3.535 vidas. También impone un calvario económico a los familiares, que deben pagar hasta 1.200 dólares para trasladar los cuerpos de las víctimas.

¿Qué pasó realmente?

En el Cementerio General del Sur, Caracas, nichos con mensajes escritos a mano muestran el dolor y la precariedad. Frases como “Mi príncipe” o “El amor de mi vida” son el último gesto ante una tragedia que expone un costo funerario fuera de alcance para muchos.

Una familia de Mérida tuvo que pagar 1.300 dólares para transportar tres cuerpos a El Vigía, a 700 kilómetros, gracias a la solidaridad de un conductor privado. Sin apoyo estatal ni subsidios, las familias enfrentan una carga que pocos relacionan con la devastación natural.

¿Por qué esto cambia el escenario?

La emergencia supera la capacidad institucional y financiera del país. No solo se trata de vidas perdidas, sino de cómo la crisis golpea la economía doméstica y la dignidad humana. La falta de planificación para estos costos revelan fallas graves en la respuesta del Estado.

¿Qué viene después?

Con miles de heridos y cuerpos aún por identificar, la demanda de espacios y servicios funerarios explotará. Las autoridades deberán enfrentar no solo la tragedia humana, sino la presión social y económica que genera esta insuficiencia en infraestructuras clave.

Lo que no se dice en los discursos oficiales es que el desastre natural se convirtió también en una catástrofe económica para los sobrevivientes y sus familias.

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