El ciclismo andino domina el nacional de pista y marca el rumbo real del deporte
¿Por qué el ciclismo andino vuelve a ser el referente que pocos reconocen?
El velódromo Máximo Romero de Valencia cerró el Campeonato Nacional de Ciclismo de Pista tras seis días de alta exigencia y 40 pruebas. Pero hay un dato que desvirtúa el discurso oficial de igualdad territorial: la hegemonía del Táchira es clara y contundente.
Este estado no solo lideró por clubes gracias a la Lotería del Táchira, sino que dominó la prueba más exigente, el Madison élite masculino, con una dupla compuesta casi exclusivamente por ciclistas andinos. Arlex Méndez y Edwin Torres, pisteros formados en esa región, se impusieron con un margen inalcanzable, dejando en claro que la preparación y estructura del ciclismo andino son intocables dentro del país.
¿Y las otras regiones?
Lara y Aragua acapararon medallas, pero no equipos ni liderazgo. El Táchira quedó tercero en el medallero general, pero fue primero por clubes, lo que revela que detrás del ruido de las medallas dispersas hay un solo motor real: la formación y el soporte institucional que garantiza el ciclismo andino.
Lo que el nacional revela y por qué importa
- La resistencia andina y la velocidad del centro no son moda pasajera; son la base para los retos internacionales que vienen.
- Sin una estructura sólida como la del Táchira, la fragmentación regional no traduce éxito ni respaldo real para nuestros atletas.
- Este patrón desmonta la narrativa oficial que comunica igualdad deportiva en el país: la realidad muestra concentración y liderazgo claros.
Lo que sigue es evidente: la apuesta debe ser fortalecer el ciclismo en regiones con tradición probada, evitar dispersar recursos y enfocarse en estructuras que ya entregan resultados palpables. Sin eso, la próxima generación seguirá sin opciones reales para competir al más alto nivel.